martes, 18 de marzo de 2008

SEMI VUELTA A ESPAÑA: IRUN- MALAGA- BEJAR y III

Al día siguiente, me levanté un poco tarde. El Meli se había empeñado en llevarme a una discoteca la noche anterior y no podía negarme a decirle que no. El caso es que a las 11 de la mañana ya estaba en la ford galaxy dirección Béjar. Mi intención era llegar  cuanto antes para ir al hotel y descansar. Esa era mi intención... que no lo que pasó.
Se me ocurrió llamar a un gran amigo que tengo en Sevilla para que me invitara a comer allí. El se llama Pepe, se apellida Perdigones y es un tipo grande. Le conocí en el año 1991 cuando estudiaba RRPP y acudí a un congreso de estudiantes a nivel nacional organizado en Sevilla. Allí me quedé prendado de esa ciudad. Siempre he dicho que me hubiese ido a vivir a Sevilla si hubiese tenido mar. Sus gentes, sus costumbres, su sol, su olor a azahar y su feria, no me dejaron indiferente cuando allá por el 91 me enganchó como una droga.
Han pasado muchos años. Nos hemos visto alguna vez, hemos hablado muchas veces por teléfono y hemos tenido también muchos años de silencio... pero sigue igual. Igual de alto, juntos somos como el punto y la i. Estuvimos comiendo en el colegio de su hija ya que había una fiesta de primavera y volvimos a poner al día nuestras vidas. Es necesario no perder amistades de este tipo. Creo que dan un sentido a la vida tan loca y estresante que llevamos. Gracias Perdi.
Salí de Sevilla por la nueva autovía de la plata dirección extremadura. Practicamente nueva, esta autovía es fantástica. Kilómetros y kilómetros de asfalto nuevo que mi TOMTAM no tenía ubicados. Se volvió loco porque ibamos por plenos montes. Estaba tan entusiasmado por esta novedad que no me di cuenta que el depósito de mi coche se quedó en la reserva. Llevaba más de 900kms sin repostar. Y ahí empezó mi calvario. Es tan nueva, que no hay gasolineras. Realmente asusta  ver que llevas más de 50kms con la reserva y no encuentras un miserable cartel de repostaje. Paré en una salida de la autovía que indicaba un pueblo. La lógica me decía que en un pueblo hay coches y que sus dueños necesitan darles de beber. Durante 10 minutos estuve esperando a que pasara algún lugareño, mientras hablaba con un matrimonio y sus hijos que habían parado en el mismo lugara merendar. Ellos no sabían donde había una gasolinera. Sí sabían que hay que pasar esta autovía con el depósito lleno. Al cabo de un rato, un tractor apareció por la comarcal y lo paré. El lugareño era una mezcla de Paco Martinez Soria y chiquito de la calzada. Me indicó que a unos 6 km hacia el interior, había una gasolinera. Bendita la gente que viaja en tractor. Superado el percance volví a la autovía hacia Béjar. Cansado del estrés producido por la falta de gasóleo y feliz por ver que existe la buena suerte en algunas situaciones.
Béjar es un pueblo curioso. Entre montañas con nieve, da la sensación de que no vive gente en este pueblo. De hecho, es una pena que sus moradores estén emigrando hacia otros lugares. La industria de la que vivía el pueblo ha ido desapareciendo a toda velocidad y la gente se ha quedado sin trabajo... y necesidad obliga. La industria de la confección de ropa está en china. Llegué a las 20 horas después de 9 horas de viaje. Me moría de ganas de descansar en el hotel.
Me tocó dormir en el hostal- Residencia GIBRALEÓN. Quiero hacer una mención a su gente. A Carlos, a Proye y a las mujeres que trabajan allí. Nunca me he sentido tan bien en un establecimiento hostelero. Gracias por vuestra hospitalidad.
La actuación comenzaba a las 12 de la noche, así que pude descansar un rato antes de ir al ARTENOISE, el local donde actuaba.
Este local está muuuuuy bien. Sus dueños, Suso y Saúl son dos buenas personas que trabajan para que la gente esté a gusto en el artenoise. Evidentemente empecé tarde y con el público a la expectativa. Esa noche funcionó el espectáculo bien. Mejor la segunda parte que la primera, porque en la primera había una cuadrilla de gente hablando en el otro lado de la sala que no estaban allí para ver a un cómico, sino para hablar de sus cosas. Pero fueron respetuosos cuando les pedí silencio y apartir de ahí, conexión plena con el público. Allí estuvo la hija del alcalde y su amiga... también un ciclista semi profesional apellidado DUEÑAS con muleta incluída. Ana y sus amigas, una Montse que no se llamaba Montse, un Juan con su novia y al final, un trío de argentinos currelas... Carolina, Diana (léase Daiana como la de la serie V) y Sebastián. Hubo gente al final que vino a felicitarme porque se lo habían pasado muy bien. También tengo que decir que hubo una pareja de chicas que se tomaron muy en serio algunos de los chistes un poco machistas y no les gustó. Pero sí que les gustó mi manera de cantar y las canciones. Es decir, puedo vivir de tocar en la calle cantando mis canciones.
En definitiva, el ARTENOISE tiene que ser una parada obligatoria para todos los cómicos y para todos los turistas que vayan a Béjar, un local con solera, gracia y sobre todo, muy buena gente.
Al día siguiente, carretera y manta otra vez para mi casa... más de 2.500 kms en total metido en la Galaxy. Durante este viaje he visto miles y miles de olivares, he visto montañas, dehesas extremeñas, mar mediterráneo, asfalto y pueblos rodeados de tierras labradas por el ser humano. Solo puedo decir que este país es fantástico.
 Muchas horas para pensar, para imaginar, para decidir y confirmar que tengo uno de los mejores trabajos del mundo... conocer gente y lugares fantásticos.
Gracias a todos los que leen este sitio si es que alguien lo hace.
Hasta la siguiente.


Tags: Bejar, hostal gibraleón, artenoise, irun, mario simancas, salamanca

Publicado por simancasirun @ 9:06 | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: Invitado
  • Fecha: domingo, 23 de marzo de 2008
  • Hora:20:58
hola Mario solo decirte que nos gusto mucho tu actuacion en béjar.Nos hiciste pasar un rato fantastico.la canción que le cantaste a mi novio juan nos gusto mucho.jajajaja. Nos gustaría que volvieras.un beso de la gente de béjar.Muchas risasMuchas risas