Este año estoy en el Circuíto de monólogos de Navarra como el año pasado y ayer tuve la primera de las actuaciones en esa ciudad famosa por los San Fermines y por su amabilidad.
Me tocó actuar en una cafetería llamada GURE IBAIA, regentada por un entrenador de fútbol con título llamado Javi. En este local creo que sirven los mejores bocadillos de la zona porque el de tortilla de patata, que me dieron después del bolo, me sentó genial mientras volvía en mi coche.
Cuando llegas a un sitio y puedes aparcar al lado del local donde actúas y te das cuenta que es prácticamente imposible hacerlo, dado el volumen de coches en la zona, piensas que no puede salir mal nada...
Javi te recibe con una sonrisa y cordialidad típica de los navarros. Son gente afable, simpática y educada. Le ayudé a montar ese equipo desmontado que me asustó al verlo, pero que funcionó a las mil maravillas. A las 20:00 que empezaba la actuación apenas había público en el local. Pero sobre las 20:20 estaba a rebosar de gente que comía bocadillos como quien come pastelitos de una bandeja y tiene miedo de que se acaben.
Como siempre, la mosca detrás de la oreja, por si acaso, cada vez que empiezo. Pensé que iba a ser muy dificil actuar con un público con los carrillos llenos pero no fue así. Desde este desconocimiento de las personas, comenzó una comunicación genial con la que las risas, sonrisas y aplausos fluyeron como GURE IBAIA (nuestro río). Las dos canciones que estoy tocando ultimamente, Machito de playa y Mi pisito, tuvieron el éxito que se merecían.
La improvisación cuando a un chico de color le sonó el móvil y se puso a hablar como si estuviese solo en el local, supuso el punto de inflexión donde el público se volcó ya conmigo.
Tengo que agradecer a la cuadrilla de Irune, María, Garazi y Koldo( futbolista entrenado por Javi) que estaban comiendo sus bocadillos sin perderse ni un segundo lo que yo decía, al cocinero tocayo mío, Mario, que le veía por la ventanilla por donde despacha los bocatas con una sonrisa de oreja a oreja, al tipo con el polo de color verde y poblada barba apoyado en la barra aficionado a los toros... en fin y a las otras 40 personas que abarrotaban el local su presencia teniendo en cuenta que había partido oficial de fútbol de la selección Española en la tele.
Me despedí con "somos idiotas" y tengo que reconocer que los navarros que acudieron al GURE IBAIA ayer, cantan como el orfeón donostiarra o mejor.
Merece la pena cenar en este local donde el ambiente más que sano, que de por sí lo es, es genial. Gracias a todos los que leen esto si es que alguien lo hace.
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