Ya sé que es lunes y esta actuación fue el viernes pasado... pero los que estuvieron presentes en ella saben que actúe bajo mínimos físicos. Con una afonía creciente, con un malestar general sin precedentes que el sábado por la mañana se transformó en lo que no quería que sucediese... fiebre, vómitos, dolor de cabeza y una terrible sensación de debilidad.
Tener amigos es muy importante sobre todo si los llamas a las 22 horas para decirles que te lleven a urgencias porque 39,2 de fiebre no es normal. Diagnóstico de las 3 de la madrugada después de mil pruebas... Agotamiento por stress y fatiga con un catarro descomunal. Reposo obligatorio durante varios días... y eso estoy haciendo.
Respecto a la actuación de cafés Aitona fue un poco extraña para mí. Principalmente porque el restaurante no quería ruídos y no podían aplaudir con lo que decidimos aplaudir como los sordomudos, agitando las manos.
Fueron 20 personas como público de una empresa familiar en la que la complicidad fue inmediata y genial. Entendieron mi debilidad y, gracias a su simpatía, conseguí terminar la hora de actuación con mucha energía... la suficiente para llegar a casa y caer como un pajarito.
Gracias a Alex por pasar mi número de teléfono a Leire porque me lo pasé genial y todos cantaron el SOMOS IDIOTAS con gran simpatía, inclusive el jefe de la empresa... Por cierto, tengo una premezcla ya de varios temas míos que puede que cuelgue alguno aquí.
Un saludo a todos los que leen esto si es que alguien lo hace... y feliz navidad a todos.Tags: cafes aitona, Donostia, Mario Simancas, humor