viernes, 08 de octubre de 2010

Otra vez en ruta por Castilla - León, otra vez  parada y fonda en Valladolid, ciudad vecina con el pueblo de mi apellido. Otra vez al Hostal Ramón y Cajal. Otra vez me lo he pasado genial en esta ciudad de gente alegre y amable.

Me tocó ir al Pub Gulliver, en la calle Concepción, al lado de la plaza de San Miguel, en el centro de la ciudad. Iba un poco asustado, cosa ya habitual en mí, cuando visitas un pub de los que solo abren de noche, de los que no han programado nunca espectáculos de humor y en los que no sabes qué, ni a quién te vas a encontrar.

Al entrar me recibió Oscar, el sheriff, según la web del local. Dentro estaban MERY (christmas) y el DJ Hector. Llegué un pelín tarde porque me armé de valor y decidí ir andando desde la pensión. Me dieron un mapa y estaba claro que me iba a perder... al llegar me tranquilicé porque tampoco había público apenas, una cuadrilla de gente joven formada por cinco o seis fantásticas  chicas y un chico mexicano tremendamente tímido y educado.

AL cabo de un rato apareció Desirée... encantadora, guapísima y con una mirada limpia... era la persona de contacto con la que había mantenido comunicación para este bolo... en directo esta chica gana el triple, por su belleza, paciencia e inteligencia.

El bolo comenzó tarde, programado a las 22:00 horas, empecé a las 22:30 para ver si llegaba más público, cosa que no sucedió. Al final, estuvimos en familia, la cuadrilla del Mexicano, los de casa, un par de amigos de los de casa y dos chicas encantadoras de cuya mirada no quiero olvidarme... Mery (2) y Bea... que se sentaron delante, se rieron y disfrutaron de lo lindo con las tonterías varias que se me ocurrieron ayer noche.

Hice un espectáculo de una hora clavada, con las clásicas canciones ya del repertorio que funcionan. Actué sin micro, al lado de ellos en un reservado del fondo y me supo a gloria ver que con 15 personas también, se puede hacer un espectáculo bueno, digno y divertido si hay intención de pasarlo bien entre todos.

Al terminar, charla amena, una fanta de naranja y vuelta a la pensión con compañía hasta la mitad del trayecto, ya que esa chica de ojos grandes, morena, mirada graciosa y de nombre Beatriz, vivía cerca de la pensión, es decir, que los 20 minutos que yo tardé en llegar al Gulliver, se convirtieron solo en 10 gracias a sus indicaciones. Antes de llegar a la pensión me paré en un kebab a cenar... me sentó a gloria en ese instante, pero me sentó fatal toda la noche... así que a las 6:30 de la mañana, vuelta al coche para llegar cuanto antes a Irun y descansar con una buena dosis de Almax para prepararme para esta noche.

Conclusión... si alguien me pregunta qué se puede cenar en Valladolid, no cenéis Kebab... y si alguien me pregunta qué destacaría de Valladolid, sería el Pub Gulliver por su gente y a Bea Peña... por su mirada!!!

Un saludo a todos los que leen esto, si es que alguien lo hace


Tags: valladolid, pub gulliver, mario simancas, monologos de humor, hostal ramon y cajal

Publicado por simancasirun @ 11:38  | ACTUACIONES
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